CIENTOS DE HONDUREÑOS DE NUEVA CARAVANA MIGRANTELLEGAN A MÉXICO



Este jueves centenares de hondureños de la nueva caravana migrante llegaron a México, después de cruzar Guatemala y con rumbo a Estados Unidos. 

Con un brazalete en la mano, los migrantes –que traían un registro migratorio de su entrada a Guatemala– les fue permitido el paso entre ambas fronteras. A diferencia del trato que recibió la caravana de migrantes en octubre de 2018, donde fueron recibidos con retenes y gases lacrimógenos, esta vez fue distinto.


Varias familias numerosas, incluso con bebés en brazos, viajan en la segunda caravana de migrantes. 


Yolanda Sánchez, de 28 años de edad, viajaba con 11 familiares. Su esposo, sus cuatro hijos, entre ellos un bebé de brazos, además de la prima de su marido que viaja con su pareja y sus cuatro vástagos. Lleva en sus brazos al bebé de menos de un año, al que alimenta con leche materna y que parece que ha comenzado a resfriarse. 

“Sabemos que va a ser difícil, pero allá (en Honduras) ya no se puede”, aseguró Sánchez.

Los niños a ratos se quejan del cansancio o del hambre, pero Sánchez confía en que en el transcurso de la ruta alguien pueda apoyarlos con comida. 

Sánchez y sus familiares salieron de la localidad hondureña de Colón el lunes después de enterarse de la caravana por las redes sociales. Su esposo se había quedado sin trabajo y no pudo inscribir a sus hijos en la escuela. 

Julia Escalón, de 43 años de edad y que viaja con cuatro hijas, una nieta y su esposo, dijo que es la primera vez que va intentar migrar a otro país. Asegura que no solo se les acabó el dinero sino las esperanzas de tener una vida normal y tranquila en Honduras